viernes, 28 de octubre de 2011

En estos días

No estoy aprovechando el tiempo como pensaba. Aunque sí, estudio violín casi todos los días. Y sigo yendo al conservatorio una vez por semana- de onda- porque no estoy formalmente anotada.  El año próximo, sí. Creo que con las pilas que corresponderían al caso, en dos años podría terminar la carrera en el conservatorio. Era parte del plan, no? primero quitarme el tema del laburo de encima (y ya les iré contando - aunque todavía no sé bien que haré, pero no quiero volver a laburar- a no ser que me ofrezcan algo imposible de rechazar - y no creo que eso suceda!) y luego hacer algo con violín - seriamente. En fin. Algo que me guste. Algo que me permita sentir que por alguna razón me levanto todos los días, que todo no se reduzca a una explicación física y chau.
Me siento presionada y como emboludizada (no sé si fueron los cuatro años de oficina que me enajenaron) todavía no siento lo que pensé que sentiría el día que dejara de trabajar.
Ahora que - en estos días, al menos- soy libre- no puedo evitar recordar estos versos que parafraseo:
¿Libre te llamas a ti mismo?
¿Libre de qué?
¿Que importa eso a Zaratustra?
Tus ojos deben anunciarme con claridad: ¿Libre para qué?
¿Puedes prescribirte  a ti mismo tu bien y tu mal?
¿y suspender tu voluntad por encima de ti como una ley?
¿Más, eres capaz de ser asesino?
¿Conoces ya, hermano mío, la palabra "desprecio"?

viernes, 14 de octubre de 2011

Primer post (again)

Estimados amig@s acá estoy nuevamente con novedades que iré posteando con el correr de los días. Antes que explicaciones - para quienes me conocen - les cuento la gran noticia. Hace más de un mes fuí echada de mi trabajo. Alegría. Como podrán imaginar. Quiero aclarar que mientras escribo este post me encuentro bajo los efectos del alcohol. Alegría. Retomé mis clases de violín y no pasa un día sin que me entregue a su estudio. De todas formas, mis días - estos últimos- transcurren sin más ni menos. Quizás no vuelva a trabajar en una oficina nunca más. Siempre imaginé que llegado ese momento mi ánimo sería de euforia total y no es así. Como siempre. Algo falta. Ya les iré contando. Por lo pronto, Buenas noches. Me alegra estar con ustedes otra vez.
Sabrina.